“Comunicar responsablemente pasa por ser auténtico con nosotros y con los demás”

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Úrsula Franco, presidenta de la Asociación Peruana de Comunicación Interina (APECI)

Hace un par de años leí por primera vez esta palabra y desde entonces recurro a ella para buscar un sentido a lo que hago. Meraki viene del griego y significa “hacer algo con toda tu alma, creatividad y amor. Poner toda tu pasión y todo tu ser en tu trabajo. Saber quién eres, saber tu por qué, y tener un balance entre cuerpo y alma”.

Cuando me pidieron hablar de comunicación responsable pensé en meraki. Si cada uno de nosotros, desde el área o función de comunicación que desempeñamos, tenemos como guía esta palabra, creo que otro sería el impacto que tendríamos en el otro.

Para mí comunicar responsablemente pasa por ser auténtico con nosotros y con los demás. En ese sentido, creo que cualquier programa de responsabilidad social y sostenibilidad tendría que ser coherente con la esencia de la organización, sus principios y estrategia. Solamente así puede ser sostenible en el tiempo y no una acción aislada de alto impacto mediático, pero de nula trascendencia.

Entonces yo me preguntaría si los programas de responsabilidad social tienen el sello meraki. Y si lo tienen, saber si se ha comunicado ese sentido. No creo que existan fórmulas correctas y puede ser que a lo largo del tiempo veamos que lo que iniciamos ya no tenga el impacto esperado o, en definitiva, no era el camino correcto, lo que es cierto es que “no se incuban ideas (ni huevos) calentando la silla”*.

Por eso, dejo algunas ideas de lo que para mí supone una comunicación adulta, responsable y genuina:

  • Deja tu ego afuera**. No te mires el ombligo y aprende de los otros.
  • Puedes equivocarte y aprender del error. Tener un lapsus no está mal. Está mal castigarlo y no aprender de él.
  • La información está en el otro. Nuevamente, deja de mirarte y mira a tu alrededor.
  • El presupuesto es una excusa, no es necesario tener miles de dólares para tener un impacto genuino y trascendente.
  • Transparencia y respeto: el combo que no falla.
  • Cuéntalo en simple y explica tu propósito.
  • Yo sí sé mañana: prevenir, adelantarse a lo que pueda pasar. Ya no hablemos de best practices sino de next practices.
  • Una golondrina no hace el verano. ¿Qué hay detrás de nuestras acciones? ¿Qué estrategia las une? ¿qué hará que perduren?

No existen verdades absolutas y nada dura para siempre (gran verdad de Héctor Lavoe). El orden de estas ideas varía, lo que no cambiaría es que para una comunicación responsable también hace falta tener ETA (Estimated Time of Arrival), algo a lo que hacía alusión Bryce Echenique en una de sus novelas***. La oportunidad, saber llegar a tiempo y llegar…porque a veces tenemos grandes ideas y quedan en la burbuja de nuestros pensamientos sin ser ejecutadas.

No creo en las cosas definitivas, creo en tener un propósito y también en que la comunicación es un gran habilitador. Depende de cómo la usamos para conectar. Meraki para conectar, he ahí la cuestión.

*Artículo publicado en el Monográfico de Comunicación Responsable de Corresponsables

 

Citas:

(*) Lidertarios. Good Rebels.

(**) El CEO de las tablas. Úrsula Franco. https://tinyurl.com/ybofpzp9

(***) La Amigdalitis de Tarzán

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